El primer ministro británico, Andy Burnham, defendió las sanciones sobre importaciones procedentes de asentamientos israelíes en Judea y Samaria como una expresión de la política exterior que, a su juicio, debe asumir el Reino Unido.
Ante legisladores británicos, Burnham sostuvo que el apoyo a una solución de dos Estados no puede limitarse a declaraciones y debe traducirse en medidas concretas.
El primer ministro afirmó que Gran Bretaña debe actuar frente a situaciones que considera injustas y dijo que su gobierno respaldará a quienes, según su valoración, sean intimidados o expulsados de sus hogares.
Burnham presentó las sanciones como parte de ese enfoque y aseguró que demuestran la capacidad del Reino Unido para ejercer liderazgo en el escenario internacional.


